CICLISMO SOLIDARIZA CON VICTIMAS

Reproduzco un emocionante y valioso mail que recibí anoche:
Este sábado 6 de marzo Camino a Farellones.
La Federación Ciclista de Chile se encargará de organizar un evento solidario para ir en ayuda de los damnificados del terremoto, en el marco del programa Chile Ayuda a Chile, que se realizará este fin de semana.
El Ciclismo, deporte que siempre entrega medallas a nuestro país tiene la posibilidad de brindar ahora unas pedaleadas de esperanza para aquellas personas que se han quedado sin nada y en muchos casos con pérdida de familiares.
Este sábado 6 de marzo invitamos a todos los ciclistas a participar en el Desafío Solidario, que partirá a las 11 horas desde el Mall Sport y tendrá dos metas: Corral Quemado y Villa Paulina. La inscripción será con un recibo de depósito de $5.000 en la cuenta que habilitarán los Bancos de Chile y Santander, la que dará derecho al sorteo de numerosos premios donados por diferentes marcas que proveen al ciclismo nacional, entre todos los participantes.
La invitación es para ciclistas, de ruta, de mountain bike, de pista, laborales, cicloturistas, paseadores y aficionados al ciclismo que quieran mostrar que en el ciclismo aparte de enfrentarnos en una competencia deportiva se cultivan valores que pueden ayudar a hacer más grande a nuestro país.
Las categorías irán desde 0 años hasta los más tatas que todavía pedalean y estarán separadas las categorías entre bicicletas de ruta y de montaña.
ATTE,
Iván Vásquez H.
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Un día redondo

Hoy tuve uno de esos días que sin saberlo ni pretenderlo, terminan siendo especiales. Como todos mis días, tenía la particularidad de que cualquier cosa podía pasar. Y así fue.

Temprano en la mañana, debí partir a pagar un parte policial que me sacaron por conducir a exceso de velocidad en la carretera camino a la altura de Til Til, cuando me dirigía a Puchuncaví. Salé de la oficina a eso de las 10 de la mañana y tras utilizar todas las combinaciones posibles de Metro, micro y taxi, logré llegar al terminal de buses de avenida La Paz. Me subí al bus con destino a Til Til y tras 50 minutos a bordo, llegué a la citada localidad. Pensé que el trámite sería más largo, sin embargo, fue sólo eso, un trámite del que 15 minutos después ya tenía resuelto.

Abordé el bus de vuelta y aquí fue cuando ocurrió el primer hecho que me llamó la atención. A poco andar de regreso a Santiago, se subió al bus una familia que venía con algunos bultos. El chofer, de manera muy prepotente, les dijo que no podían meter esas cosas a vehículo y que debían meterlo en el maletero. El tipo ni se inmutó y la pobre familia debió hacer toda la pega de abrir dicha puerta, meter sus cosas y cerrar la puerta. Esto último, por razones más que obvias, no cerraba, hecho que generó que el chofer de muy mala gana se bajara a cerrar la puerta. Algo le dijo a una de las mujeres que cuando aparecieron a bordo de la máquina, venían peleando que no era posible que un hombre como el tratara así a una dama como ella.

Dejando de lado los apelativos y los cargos, qué le costaba al chofer hacer bien su pega y dar el servicio tal y como aceptó hacerlo cuando fue contratado. Porqué esa eterna necesidad de imponer un cargo o una condición de superioridad frente nuestros propios pares. Qué necesidad hay de hacer algo así. Por último, qué tiene de superioridad ser chofer de micros interurbanas. Lo que me dio más pena fue que una niñita de 3 o 4 años presenció todo y claramente no debe haber entendido porque ese hombre necesitaba ser malo con su familia.

El segundo hecho de mi día fue diametralmente opuesto al primero. Como es habitual,  salí pasadas las 19 horas de la oficina. Tomé mi bicicleta y dirigí mis pedales a mi casa. En Apoquindo, estando pronto a cruzar, aparece de la nada un hombre ciego con un bastón que me pide que lo ayude a cruzar la calle. La cosa podría haber quedado ahí, pero me sorprendió lo feliz que era el hombre cuando, tomado de mi brazo me dijo: “Usted afirme su bicicleta y yo lo afirmo a usted”.

El hecho en cuestión no es sólo qué cosas pasan durante un día o qué dejamos que nos marque la jornada, sino la reflexión que somos capaces de hacer cuando revisamos y vemos todo lo que ocurrió.

Personalmente me podría haber quedado con la mala experiencia del bus a Til Til, sin embargo, el destino me tenía preparado el encuentro con el ciego que, sin querer queriendo, me regaló una frase para el bronce.

La gracia de un blog es que soy mi propio editor y, en esa línea, lo que escribo es para mi. No necesariamente tiene que gustarte a ti como lector.

¿Una bicicleta sin rayos?

Como ex ciclista que me considero, sigo revisando periódicamente el mejor y casi único foro dedicado a este maravilloso deporte: Bikemontt. En este me encontré con la interesante noticia de que en Yale inventaron una bicicleta sin rayos.

En simple, un grupo de ñoños ingenieros tomaron un buen desafío y lo convirtieron en algo tangible, sin mucha utilidad, pero que ya empieza a mostrar que en el futuro veremos cambios bastante radicales a lo que conocemos en la actualidad.

En mi breve experiencia como corredor amateur de Mountain Bike (lo mejor que he hecho en mi vida después de construir una familia) me permitió conocer de cerca el mundo de los rayos y el desafío que ellos implican para la puesta a punto de una máquina de carreras.

Es por ello que considero que si bien aún no tiene mucha utilidad pensar en un mecanismo tan complejo como este, la tendencia indica que en un tiempo más veremos cambios radicales en los diseños y en las tecnologías que se aplican. Nunca me canso de repetir la misma historia, pero entre la primera vez que me baje de la bicicleta y me volví a subir (periodo del que no pasaron más de 4 años) los materiales que usan, las geometrías y las capacidades de las nuevas máquinas dejaron todo lo que conocía en el baúl de los recuerdos. El mundo había cambiado y con éste, la forma de andar en bicicleta. Espero confiado en que cuando vuelva a subirme a una de ellas para correr con ganas, las nuevas bicis no tendrán rayos (eliminado el problema de que se tuercen), no tendrán cadena (eliminado el problema de la mugre y la lubricación) y, espero, no tendrán partes plásticas. La no necesidad de aire en las ruedas ya es casi una realidad.

Link a la noticia: http://bikereviews.com/2010/02/yale-create…spokeless-bike/

Un tema para recordar

Country Dreamer de Paul McCartney

Aquí les dejo una canción que normalmente me gusta escuchar en mi mp3 camino a la oficina. Es de Paul McCartney y por su ritmo country, me relaja mucho antes de iniciar la jornada laboral.

Qué es Santiago en dos Ruedas

Santiago en dos ruedas es un esfuerzo por comentar periódicamente cómo sobrevive un ser humano común y corriente que trata de llevar una vida sana y se traslada por la ciudad arriba de una bicicleta. El desafío no es menor si consideramos que nuestra ciudad capital no cuenta con infraestructura adecuada para los velocípedos ni mucho menos, con habitantes que respeten este medio de transporte.

Por ello, en este espacio autogenerado espero poder ir relatando en la medida de lo posible, las aventuras y desventuras que debo atravesar para ir desde mi casa a mi oficina pedaleando en mi juguete favorito: mi bicicleta.